Región Metropolitana · Chile
Una ciudad tendida en un valle, con una cordillera nevada como telón de fondo permanente.
Santiago se despliega en una cuenca entre la Cordillera de los Andes y la Costa, a poco más de cien kilómetros del Pacífico. Es una capital de contrastes: rascacielos de vidrio junto a casonas de adobe, mercados centenarios junto a barrios que no duermen.
Un funicular centenario y un teleférico suben hasta la cima, donde la Virgen de la Inmaculada Concepción mira sobre los tejados. En los días despejados, después de la lluvia, la cordillera aparece completa: una pared blanca que enmarca toda la ciudad.
Sabores
Carne picada, cebolla, huevo duro y aceituna, horneada en masa dorada.
Trigo cocido en un jugo dulce de durazno deshidratado; se vende en carritos por la calle.
Vino pipeño, helado de piña y granadina; el trago que marca el inicio de septiembre.
Parrilla al aire libre, choripán y sobremesa larga, casi siempre un domingo.
Más allá de la ciudad
Cerros de colores, ascensores centenarios y el puerto más poético del Pacífico.
Cañones andinos, termas y senderos con el río Maipo como guía.
Esquí y montaña a la vista de la ciudad, activo entre junio y octubre.